Mi primer recuerdo de esta vida, mi abuela, más alta que yo tomando mi pequeña mano. Camino a su casa, desde la mía. "Abuela, quiero entrar a ese jardín", le señalé a mis cortos 4 años. La razón: un resbalín que llegaba hasta el cielo. Mi abuela sonrió. Era un jardín de la Junji (ni idea como se llamaban antes). La inocencia de los niños y la indiferencia que teníamos de las clases sociales. Lo único que me interesaba era que tuviera un patio con un resbalín rascacielos.
Mi primer recuerdo. Ha de ser trascendental en la vida... su protagonista, mi abuela. Reina de mis mayores debilidades y aprensiones, no sé si te debo o me debes. Pero sí sé que no debes irte. No aún. Estoy aprendiendo a soltar, he aprendido mucho, pero no me he graduado.
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