No se me olvida que primero que todo soy Árbol y necesito luz, tierra fértil y mucha agua.
Mi cuerpo se cubre de polvo, suave polvo y me araña la piel el mosquito que se posa.
Mi savia ultraterrena no es más que el universo entero.
Mis raíces nacen y nacen y nacen y no paran de nacer. Son más rápidas que mis ramas,
y es algo que me ha costado un poco comprender.
Cada día pienso en tocar las estrellas, creo alcanzarlas.
Pero si un día las alcanzo ya no habrá más sueños,
así estoy bien.
Estoy cre-SIENDO.
FC.-
FC.-
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