Alice: Ya no te amo
Dan: ¿Desde cuando?
Alice: Desde ahora. Ahora mismo. No quiero mentir. Pero no puedo decir la verdad, así que se terminó.
Dan: Eso no importa. Te amo, nada de eso importa.
Alice: Demasiado tarde. Ya no te quiero más. Adiós.
Alice: Te voy a decir la verdad, ahora puedes odiarme; Larry me cogió toda la noche y lo disfruté, tuve un orgasmo. Te prefiero a ti. Ahora vete.
Dan: Ya lo sabía, él me lo dijo.
Alice: ¿Lo sabías?
Dan: Quería que tú me lo contaras.
Alice: ¿Por qué?
Dan: Porque podría haber sido mentira. Tenía que escucharlo de ti.
Alice: No te habría contado nunca porque sabía que no me perdonarías.
Dan: Te perdonaría, te he perdonado.
Alice: ¿Por qué te lo dijo?
Dan: Porque es un cabrón.
Alice: ¿Cómo pudo?
Dan: Porque quería que pasara esto.
Alice: ¿Por qué me probaste?
Dan: Porque soy un idiota.
Alice: Sí. Te habría amado para siempre. Ahora por favor vete.
Dan: No hagas esto, Alice. Háblame. Estoy hablando.
Alice: Vete a la mierda.
Dan: No. Lo siento, entiendes.
Alice: Yo no quería…
Dan: Sí querías. Te amo
Alice: ¿Dónde?
Dan: ¿Cómo?
Alice: ¿Muéstrame? ¿Dónde está ese amor? Yo no lo veo, no puedo verlo, no puedo tocarlo, no puedo sentirlo. Puedo escucharlo, puedo escuchar algunas palabras, pero no puedo hacer nada con tus palabras fáciles. Cualquier cosa que digas ya es tarde.
Dan: Por favor, no hagas esto.
Alice: Ya está hecho, ahora márchate por favor o llamo a seguridad.
Dan: No estás en un club de strippers. Aquí no hay seguridad.
(Alice toma el teléfono) (Dan la detiene)
Dan: ¿Por qué te lo cogiste?
Alice: Porque quise.
Dan: ¿Por qué?
Alice: Lo deseaba.
Dan: ¿Por qué?
Alice: Tú no estabas allí. (Llora)
Dan: ¡¿Por qué justo él?!
Alice: Me lo pidió amablemente.
Dan: Eres una mentirosa.
Alice: ¿Y qué?
Dan: ¡¿Quién eres tú?! (La toma bruscamente)
Alice: No soy nadie. (lo escupe)
Dan: (Levanta su brazo con fuerza en ademan de querer golpear a Alice)
Alice: Vamos, pégame. Si es lo que quieres pégame hijo de puta.
Dan: (La golpea)
Y así es justamente como dijiste que sería, la vida me trata bien, casi siempre, y así es, sí... la historia más corta... sin amor no hay gloria, ningún héroe en su cielo. No puedo dejar de mirarte…
Y así es justamente como dijiste que tendría que ser, los dos olvidaremos la brisa, casi siempre…

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